ESTOY DE




¡HASTA EL PRÓXIMO AÑO!


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LA NOSTALGIA 




Pinturas de Denís Núñez Rodríguez: http://denispintor.blogspot.com/












A veces, un perfume, un sonido, una imagen, despierta en nosotros un recuerdo punzante en el alma. No por punzante es siempre doloroso. Pero sí es profundo. Y puede hacer saltar una lágrima, o simplemente, aislarnos del presente que nos rodea, como si nos envolviéramos en un capullo, y hacernos revivir ese instante del pasado, de modo más real aún que el tiempo actual.
La nostalgia es un perfume, a veces, venenoso, porque impide contemplar francamente el presente; pero otras veces es delicioso y embriagador, y ofrece un colchón de serenidad donde refugiarse y encontrar un poco de belleza. Es una mirada a otro tiempo, a otra realidad, que sigue latiendo, y lo seguirá mientras nosotros le demos vida con nuestro pensamiento ( realmente le damos un poco de nuestra vida, por lo que no sabemos si estamos muriendo lentamente, o si vivimos más intensamente.)

También hay otra nostalgia: La de lo no vivido. Pero ansiado, añorado. Es la nostalgia de los sueños. La que, como si ya se hubieran realizado, viene a nosotros para recrearse en nuestra mente, y trae un perfume igual de cautivador que la del pasado. Incluso más fresco por estar envuelto de misterio.

Y aún hay otro tipo de nostalgia...

Muchas veces se añora algo; algo grande e importante. Y sin embargo, no se sabe qué es. Nos puede perseguir toda la vida, dejar un vacío al no tenerlo. Un vacío existencial y real. Puede que nos pasemos el tiempo buscándolo.
Eso, es también nostalgia. Y quizá, lo hayamos ya vivido.


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Pintura: Victor Bregueda


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Sentada y contando las conchas de la orilla, con un temblor en mi dedo: el de tu ausencia.
Sentada, con mi falda manchada de estrellas.
Rezumo una gota de quietud con sabor a tu nombre.
Sentada, me levanto para seguir el rastro de las mariposas que portan tu risa. 


(Dibujo y poema:
Maite Sánchez Romero "Madera y miel")



AI VIDA. Cristina Branco (Fado)






Así me dejaste (poema)





Porque así me dejaste, bañada en el aliento indescifrable de la vida.

Y así, desnuda, te estoy mirando a los ojos absolutos.

Así me dejaste entre los ecos de la noche;
un corzo con olor a rosas me diste para que lo siguiera.

Entono tu nombre como el río lo hace:
fluyendo sin pausa hacia la incógnita de un abrazo…

Junto a las piedras beso los pentagramas de la tarde.

Te estoy llamando en las montañas, con flores en el alma...
¿Me oyes?

Me arrodillo en el ocaso, desnuda y temblorosa…
bajo la gloria de este sol desleído en colores.



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(Del libro "Estas flores son para ti")

Poema y foto acuarelada: Maite Sänchez Romero (Volarela)

Polop y Gabriel Miró (Alicante)



POLOP DE LA MARINA Y GABRIEL MIRÓ

Hace muy poco estuve de nuevo en Polop de la Marina. Es un pueblecito precioso, situado en lo alto de una colina. Está muy cerca de Benidorm, pero en la zona interior de la comarca, rodeado de montañas. Siempre me ha gustado. Es bucólico, encantador, como de juguete, pero un juguete... de ángeles.





Tiene una torre campanario que mira a todo el valle y un calvario que termina en un cementerio, ya en desuso, situado en lo que fue un antiguo castillo. Ahora sólo quedan algunos vestigios de las murallas y restos de este camposanto. 





Allí percibes un ambiente que invita al recogimiento, completamente apacible, desde el que se contempla el monte Ponoig (el “León dormido” de Gabriel Miró) como un verdadero rey espiritual cuidando de sus dominios. 





Todo este paisaje, tan amado para mí, me llena de lilas, de emociones calladas, de algo indefinible que se me cuela en el alma y me hace temblar de ternura. 










Sentí mucha emoción al pasear por sus calles, algunas con delicadas casas Art Decó abriendo sus luminosos ojos al paseante... 








y otras  introvertidas y recias, pero de interior cálido, como las gentes del campo. 










Pero la casa que me lanzó de lleno a otro universo fue la de Gabriel Miró. Quizá por lo mucho que lo admiro, quizá porque su ángel, guardián de las letras, aún revolotea por allí...






Este escritor describe como nadie las tierras, gentes y naturaleza de la Marina Baixa (así se llama esta comarca). Su casa es ahora museo, y entrar en ella me llenó de delicia. Estaba muy bien restaurada, con muebles bellos, encerados, cuidados; paredes y techos pintados, y suelos de baldosas muy originales, al estilo de principios del siglo XX. 







Me quedé encandilada; sentí poesía en la luz, belleza en cada detalle de aquel hogar, intimidad reposada en los objetos; parecía que aún estaba allí el poeta, mirando por la ventana las montañas; escribiendo con su pluma, maravillosa como un cálido viento de levante, las sensaciones del olor a monte, el nido de un águila, o el estallido del agua fresca en las manos. Me emocioné. Era mi amor al paisaje, y mi amor al escritor de este paisaje, lo que retemblaba en mí. 






También me estremecía la vida que sentía en aquellas estancias. Sí, vida. Porque algo mantenía el alma de aquella casa, como si el tiempo se hubiera detenido en ella. Y podías imaginar al escritor y su familia riendo o compartiendo una velada, o durmiendo, o suspirando con la luz nueva de la mañana, o colocando un libro en un estante mientras la lluvia golpea los cristales ...









La luz, el silencio, la claridad, la discreta elegancia...; la armonía y el amor a los detalles... Todo me sumía en una plácida y sugestiva ola de belleza.












 

 Sonaba una delicadísima música de piano. Era el empuje sobrehumano que yo necesitaba para transportarme al corazón de una rosa nunca marchita, fresca y sosegada: las palabras de mi admirado Gabriel Miró. Su alma recreándose y recreándonos en la belleza peculiar y profunda de los seres y el paisaje. 

"Un manso ruido de aire que aletea entre las mieses ya granadas. Una respiración del verano, de árboles tiernos que están junto a las aguas vivas. 
Sigüenza dejó que su jumento paciese el verde de una acequia, y él se recostó en el tronco de un algarrobo.
Pasó un labriego con su azada de sol, y, mirando al forastero, le dijo:
-¡A la sombra, a la sombra!- Y en la boca seca de ese hombre, enjuto y acortezado, la palabra sombra tuvo una frescura nueva, como si acabase de crearla."

Fragmento de "Años y leguas"

 “Años y leguas”, considerada una de sus mejores obras, es un libro maravilloso para disfrutar la palabra perfecta, pulida y llena de resonancias; la palabra que pesa como una uva al máximo de su esplendor. Es el libro del paisaje mediterráneo, de Polop y toda la comarca. El pueblo entero le honra ahora colocando fotos y frases suyas en el viejo cementerio, llamado por él “Huerto de cruces”. Y antiguamente, le regaló la bella hornacina con un Cristo que puede verse en la foto superior. 





Salí de aquella casa encantada y con los ojos un poco mironianos... 
Y al poner los pies en la calle, respiré un aire añejo de vida rural. Olí el humo de las chimeneas, sobrio y evocador, como esas cosas sencillas que se nos agarran al alma:  las voces de los niños en la calle, la campana de bronce llamando a la oración, la cal desconchada, las flores en la puerta, los ladridos de los perros... 





Al subir la cuesta del “Vía Crucis” noté un silencio especial. Había allí una anciana que subía muy despacio, concentradamente, casi meditativamente. Me hacía pensar en la sólida espiritualidad de los cipreses, que estando quietos parece que ascienden.







Miraba las imágenes colocadas a lo largo del trayecto, recordando los momentos más duros de la vida de Jesús, y mi paso se hacía más lento, más respetuoso, más agradecido por estar allí junto a un cielo tan azul y limpio que parecía que miraras directamente a la libertad. El Ponoig, monte soberbio y dueño real de estos parajes, se mostraba siempre en paternal reposo, como un león que dormita y deja que sus cachorrillos se le suban encima. 

Todo este recorrido por el paisaje, el pueblo, el alma y el arte de Polop lo resumiría en una sóla palabra: comunión. Comprendo aquel enamoramiento del escritor poeta. En un lugar tan dulce es fácil abrazarse a la paz.




Fotos y texto: Maite Sánchez Romero (Volarela)

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Hasta el próximo año. :)

Los muertos no existen (microrelato)





Decían unos niños disfrazados de fantasmas que hoy era su día. Yo no entendía nada. Les di un poco de dinero y se fueron dando aullidos de alegría. No entendía nada. Veía gente con cara de demonio, alborozada, alocada, festejando la oscuridad de la noche y sus propias pesadillas. A lo lejos una jauría de perros ladraba enfebrecida a la luna, y parecía que hubieran atraído a un grupo de duendes bromistas y maltrechos. Agonizaban las plumas de una tórtola en un charco. Se distorsionaba el croar de una rana entre las ramas. Algo quería hacerme creer que venía la muerte con sus garras subterráneas. Hacia mí. Sin pasos. Con berridos desdentados...

 Pero yo no me creía nada.

Necesitaba silencio, mucho, mucho... Me arrebujé como una seta bajo la hojarasca. Sobre mí, un álamo gigante parecía susurrar una lenta oración con sus hojas. Comencé a ver luciérnagas doradas saliendo de la tierra. Sonaban como campanillas muy finas. Eran increíblemente bellas, similares a las chispas de fuego en movimiento. Entonces comprendí que no eran luciérnagas. Eran los muertos. Había muchísimos, mil, tres mil... Formaban una multitud cálida, dulce, rodeándome... queriendo decirme algo. Comenzaron a formar una espiral huracanada, y de ella brotó un coro maravilloso de voces angélicas que estremeció las delicadas hojas de mi álamo, y hasta el último pelo de mi piel.

Extrañamente, me quedé profundamente dormida ante la visión. Al despertar sólo recordaba una frase de aquel canto sublime: "Los muertos no existen; sólo la vida existe".

Al comenzar a caminar (más ligera que nunca) vi como mi cuerpo seguía allí, tumbado bajo aquel álamo, dormido y esperando la bendición de la tierra. Unos pájaros cantaban luz... y me iban guiando hacia una enorme nube de vida roja en lo alto.


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Foto y relato breve por Maite Sánchez Romero (Volarela)


La felicidad



La felicidad continua no está hecha para nosotros los humanos. A veces, tenemos atisbos de algo que nos supera, y de golpe da sentido a nuestra vida. Son momentos, instantes que luego se diluyen en el correr de esta losa diaria que empujamos al vivir. Pero esos momentos son promesas de algo que quizá lleguemos a hacer nuestro y convertirlo en presente. Con arte, con dedicación, con esfuerzo, con sabiduría, quizá alcancemos ese vivir pleno y total llamado felicidad. 

Uno de aquellos momentos felices que recuerdo vino repentinamente. 
Caminaba sola por la playa. Mis pensamientos, más creativos de lo normal, fueron derivando en una mera contemplación de lo que había a mí alrededor:
El mar muy azul, la arena suave, las personas tumbadas al sol o bañándose despreocupadas; el aire agradable rozando mi piel y la luz intensa penetrándolo todo. De pronto, sentí una dicha inexplicable. Todo era perfecto. Me sentía fusionada a la vida. Veía las cosas y los seres radiantes, bellísimos, con más relieve del normal. La luz los moldeaba exquisitamente: la nitidez y hermosura de lo que me rodeaba me sobrecogía. Al contemplar el mar sentí que me amaba, de un modo que no puedo describir. Distinto, íntimo, directo. Saltaron algunas lágrimas mías. No vivía, pues aquello era más que vivir. Era sentir de verdad lo que significa estar viva, aquí, en esta Tierra, y fusionarse con lo que te rodea, que es prístino y hermoso igual que tú. Sentía deseos de abrazarlo todo. Era feliz, libre, brillante como el sol. Fue algo tan maravilloso y desbordado que mi cuerpo y mi mente no lo podían sostener.
Se fue diluyendo aquella sensación, y seguí caminando, pero llena de paz y alegría por la experiencia. Un regalo. Un presente para recordar que hay algo más, y que habitualmente sólo vemos (por decirlo metafóricamente) la mota de polvo en la uña de un pie gigantesco, cuyo cuerpo y dueño no podemos ni imaginar... La realidad es inmensa y en ella caben todas las posibilidades. Acabamos de empezar a leer este largo cuento. Pero lo hermoso es que el cuento lo creamos nosotros. 




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Texto y foto coloreada de la playa de Altea:  Maite Sánchez Romero (Volarela)


Tema sugerido por Diva de noche en su blog "Divagaciones nocturnas" http://nuevasdivagacionesnocturnas.blogspot.com.es/
Podéis encontrar más vivencias felices allí.

Simple




SIMPLE

Quisiera que me miraras y vieras el mar hablándote
con la melodía del azul.

Quisiera ser simple como una flor en la mano de un niño.

Ser como el horizonte
detrás de todos;
muy simple...
como una mano tendida,
como el maullido de un gato,
como una huella en la nieve.
Aprender a ser...
callada y sabia
como un huevo en su nido.

Quisiera ser tan elemental como un abrazo,
tan verdadera como las piedras.

Ser, tan sólo ser...
hasta que todos vean transparentarse mi alma,
y contemplen a través de mí
el vuelo de los pájaros de sol.


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Imagen digital y poema: Maite Sánchez Romero (Volarela)


Me tomaré un descanso... necesario.
¡Hasta el año que viene!

Tempestad (fantasía impromptu)




 Es verdad que me descubristeis caminando sobre el mar… Yo os contaré el por qué.

 Aquella tarde, el mar era un animal herido. Sufría toda su sangre de sal. Desde el mástil al cúal estaba atada, (mi pódium de la gloria) podía contemplarlo. Yo estaba recibiendo latigazos de agua que insistían broncamente en echarme de allí. Pero me reía como una loca. Nunca fui tan feliz. Subía y bajaba sobre el lomo de mi indómito corcel de mar. A veces, un torbellino de angustia trepaba por mi columna: 
era dolorosa tanta libertad... ¡Si supierais cómo cantaba desde allá arriba, con mis pulmones excitados y hambrientos! Si me hubierais oído nos os parecería un ser humano.  Habríais creído que era el mismo salvaje trueno cabalgando sobre su rayo.

 Y el mar conocía mi gozo; y aún batía más fuerte sus olas contra mí. Sentía que me amaba, y sufría y gozaba conmigo. No me hubiera importado morir. Ser agua en el agua. Allí, entre esos brazos fieros y verdes, densos, orgullosos, impetuosos, generosos... que parecían  exclamar, sollozar... ¡Ven a mí!

 Acompañada por inquietos rayos de sol, en lucha con la oscuridad torva de las nubes, todos los matices del gris, del violeta, del verde, del azul, se desplegaban ante mis ojos. Y todos los colores se hacían movimiento... Más vivos que la vida.  También mi corazón latía en remolinos, en fuga hacia las nubes. Notaba que era una con el destino, me deslizaba por su garganta azul gimiendo de belleza.

 La  majestuosa tormenta empapaba con frenesí una y otra vez mi cuerpo; extraía mis sentimientos más ocultos. Yo era una ostra, y estaba siendo abierta... por los dedos de lo eterno.

 Después, sentí cómo una luz húmeda, maternal, me atravesaba y lavaba completamente mi vida.  
 Cristalina, sola, vital, nueva me quedé. La tormenta cesó por completo. La lluvia volvió a  dormitar sobre el regazo solemne del mar. Todo era silencio:
 Una mujer, un cielo absoluto, un instante inmaculado que aleteaba como una libélula feliz...
 Un silencio primario, venido de los labios secretos del universo se acercaba, llegaba, moraba... consciente de que todo le pertenecía ahora. Yo era suya y me entregué. Como los peces, el mar, el barco, el aire, las nubes... Todos nos inclinamos y callamos. Y nada podía moverse sin ser bendecido por aquella calma… 
Todo era perfecto. El agua del mar se tiño de un naranja dorado. El cielo se vertía como una catarata de colores carmesíes. Las nubes eran aves gigantescas con las alas abiertas, extasiadas en amarillo, plenas... Y desfilaban con su armonía rotunda sobre mi cabeza... 

 Y la voz del mar, con sus gotas tan serenas como un grupo de gatos lamiéndose, puso en marcha de nuevo mis células. Y me dijo:

 "Ahora camina sobre mí."

Y caminé.


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Relato poético: Maite Sánchez Romero (Volarela)







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Os invito a pasar por el precioso y sincero blog de Molí del Canyer y leer otros textos inspirados en la Tempestad: 

molidelcanyer.blogspot.com.

Amor divino



CUÁNTO TE HE AMADO


Sabes Dios cuánto te he amado
desde mi latido
balbuceado en el barro.
Cuánto amor ha estallado en mis dedos
al tocar la flor consciente de tu verbo
hecho color, suave vitalidad...
en la efímera gloria de un coro
de pétalos.

Cuánto te amé, te amo,
cuando doblo mis rodillas ante el océano...

Cuánto te ha esperado
mi jardín de místicas violetas.

Respiro
la sinfonía de átomos que has puesto
en mi camino.
Y mientras mi muerte me sople hacia adelante,
hacia tus huellas...
yo seguiré amándote,
siempre en remolinos puros
alrededor de tu beso inasible.

(Del libro "Estas flores son para ti")

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Foto y poema: Volarela (Maite Sánchez Romero)



Flores en el río...





FLORES EN EL RÍO


Flores en el río dejan cintas rojas en las manos, nubes moribundas anhelando amarte.
Flores heladas en el río... y un viento de cobre muy solo tras las hojas secas.
Flores flotando ausentes, decoloradas, frágiles como tus párpados. Y tú...flotando con ellas, en un recuerdo de lilas diluidas.
A lo lejos, los lirios portan espejos de agua donde el cielo lee su canción misteriosa.
A lo lejos un eco... de campanas lejanas se deshace en el agua de tus ojos.

Tú y él en diferentes estrellas, atravesando las profundas plumas del tiempo.

Flores vertidas por tus labios al nombrarle... con su sombra de planeta herido rodeándote...
Flores en el río, viajando nostalgia arriba, ciñendo la cintura de la aurora hasta parir un sol sin luz sobre tus manos frías.

La corriente se lleva las flores hacia su trémulo corazón de vértigos...
Y tú buceas.
Sabes que, al otro lado del fondo... también él bucea.

*

Fotos y poema en prosa: Maite Sánchez Romero (Volarela)


                                                                              ***





Mäs flores arrastradas por el río... en Palabras de Sindelhttp://palabrasdesindel.blogspot.com.es/


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Esponjar el amor. Para los niños con Síndrome de Down



                                                  Foto: Google Imágenes







Con todo mi cariño, para ellos...

ESPONJAR EL AMOR


Nada. Viniste con blanca lejanía en los ojos.
Nada, decían.
Tus manos apretaban el tierno plumaje de la vida redonda
y sonreías a la sonrisa del abeto.
Te hiciste a ti mismo de amor,
y un rubor de amaneceres rodó por tu mejilla.
Y un sol inocente como una piruleta te nacía de los dedos;
 y mirando por un túnel de flores veías caer el día
como un gigante dulce y soñoliento.

Gota a gota balbuceabas la vida,
acariciabas flamencos de luz,
le decías adiós a los gatos y a la araña oculta en las llamas del fuego.
Una mirada de helechos envolventes
desde los ojos de tu madre
 te cubría.

A tu lado crecía la hierba olvidada 
de todos los prados del mundo.
Pero tú no podías crecer, dejar de ser niño o ángel de alas ciegas.
No podías...
Esponjar el amor, sólo eso
esponjar el amor con tus manos,
brotes verdes de la inocencia,
hasta hacerlo música en tu sonrisa,
aquella fuente sagrada
de la que beben pájaros de plata.

*

Reedición.
Volarela, 14 de febrero del 2014


(Pido disculpas por la chapucera grabación. Me faltan medios, pero la intención es lo que cuenta... :))

La naturaleza en el corazón. Libro pdf. Gratis




Os presento mi nuevo libro sobre la naturaleza. Escrito en prosa poética e ilustrado por mí en tinta y blanco y negro.
Como lanzamiento, lo estoy repartiendo gratis en Pdf.
Y dentro de dos meses estará también la versión en papel por Amazon.

No es fácil hablar de él, porque es algo que forma parte de mí... Es el fruto de muchos años de encandilarme con la naturaleza y pasar a papel mis impresiones: poéticas siempre... y llenas de emoción...  Todas esas pequeñas vivencias, estampas, enamoramientos de mi alma al contemplar la vida maravillosa, quedan aquí reunidas en 90 páginas: un burro que rebuzna alocado, un río que te envuelve y acoge, un bosque místico, la belleza sencilla de las palomas, una ascensión hermosa, un amanecer entre montañas, un caballo nostálgico, etc...

Espero que os guste, y disfrutéis leyéndolo tanto como yo he disfrutado escribiéndolo.

Aquí dejo el libro para el que quiera leerlo en línea o descargarlo a su ordenador:

https://goo.gl/B0cV6V







Fe...




UN SOPLO DE FE…


Un soplo de fe, una burbuja blanca, un soplo…
sobre mi nuca niña.

Un soplo de fe, una burbuja blanca, un soplo…
sobre mis pasos de barro,
sobre el acero que cuelga de mi pelo.

Un soplo de fe, una burbuja blanca, un soplo,
un roce de plumas...
sobre mi llanto de caracoles rotos
esparcido en el amanecer.

Un soplo de fe, una burbuja blanca...
un resplandor en los párpados,
un escalón de flores,
para subir, para flotar, para caer...
vacía y pura,
como la nieve.


***
(De mi libro "Estas flores son para ti")

Foto y poema: Maite Sánchez Romero (Volarela)

Más poemas sobre la fe aquí: http://palabrasdesindel.blogspot.com.es/

Tus labios...



TUS LABIOS


Dios, yo no sé cómo serán tus labios,
pero los siento abrirse en el viento
que mece los pinos;
los siento cerrarse en la nieve
que muere a mis pies.

Tus labios atraviesan la paz de la galaxia
como el vibrante rojo de un pétalo que sueña.

Tus labios como niebla derramada
sobre la hierba dormida...
Tus labios en la boca anciana
que habla con el fuego…

Tus labios piando con el mirlo
mojado por la lluvia...

Tus labios en mis labios
ayudándome a besar
las espinas de las rosas.


***

(Del libro "Estas flores son para ti")

Foto y poema: Volarela (Maite Sánchez Romero)

Palabras para Beba. (Para nuestra Mª Carmen)


                La pintura de la portada pertenece a Ángela: http://angelartis.blogspot.com.es/



Hay veces en que la vida te ofrece su cara dura, la desabrida, la inhóspita. Y el dolor, constatamos todos, nos deja su huella profunda a medida que avanzamos por el duro camino del vivir. Pero del mismo modo, la belleza, la bondad, la alegría, el amor... nos rodean día tras día, en lugares, gestos, personas, actos... que se nos ofrecen para que no olvidemos nuestra verdadera naturaleza: somos seres espirituales aprendiendo a amar.

Hoy, triste y extrañamente feliz a un tiempo, puedo dar fe de que es así.

Nuestra queridísima amiga y compañera Mª del Carmen Nazer partió al verdadero hogar, pero a lo largo de más de dos meses en que sufrió su enfermedad, tuvo la compañía y el apoyo diario de su amigo Francisco, al otro lado del océano. Cada uno de esos días le escribió un poema, que un familiar le leía. Y su inspiración se mantuvo día tras día, estimulándonos a todos nosotros a acompañarla en su enfermedad, dedicándole comentarios preciosos para su alma en esos delicados momentos.
Todos pudimos abrazarla a través de la red durante aquellos días. Francisco fue el eje y el medio con sus preciosos poemas, a cúal más fantástico, conmovedor y sincero. Rosana, familiar y amiga, le ofrecía con todo su cariño la "medicina del alma", leyéndole los poemas y comentarios.

Ahora, todos los poemas están reunidos en este libro: un castillo a la amistad, "un regalo de verdadero jade", como a ella le gustaba.

"Palabras para Beba" (así llamada por su familia e íntimos) es para nuestra Mª Carmen querida; pero a la vez es para todos nosotros, los que fuimos testigos de un gesto tan cristalino y los que no lo fueron, porque tras este libro hay una fuerza enorme que nos impulsa a luchar por lo verdaderamente hermoso de esta vida.






Francisco Espada: Días de Aplomo http://diasdeaplomo.blogspot.com.es/

Un hada abre las alas...



Hoy es un día muy triste. Ha partido una amiga muy querida: Mª del Carmen Názer.
Se ha llevado un pedazo de nuestros corazones, que jamás la olvidarán.

Su ternura está flotando en el aire. Puede sentirse su aleteo gracioso, oliendo a un perfume exquisito de hierbas frescas, tomillos, lavandas y romeros, recién cortados.

Vuela... vuela, hadita, al fin libre...

El vacío que deja es enorme. Ella es inolvidable. Su aliento constante hacia los demás, su infinita suavidad y dulzura, su pasión desbocada por todo lo bello...
Su vida ha sido un constante darse... Ha dejado una huella enorme y hermosa en todos.


¡CUÁNTO TE QUEREMOS, QUERIDA AMIGA! 

QUE DIOS TE ACOJA CON TODO SU AMOR DIVINO 




Dejo un poema suyo, precioso:



PLUMA

"¿Quién me enviará entre las nubes
preciosos mensajes de amor…?”
Li  Qingzhao

Acá estoy, sentada
a orillas de mi dulce río,
aspirando la fragancia de la luna
que asoma
sobre el fondo de un cielo
de naranjas.
Echo de menos a mi abuela.
La invoco y ella viene.
Huele a hierbas
recién amanecidas;
huele a menta, a salvia, a romero,
a poleo...
Me abraza,
me acuna,
me arropa,
me canta...
El cielo se inclina
para escucharnos.
Sopla el viento.

De pronto, una pluma blanca
casi de algodón,
envuelta en luz
vuela hacia el río
y se deja llevar por las aguas
delicadamente.


Mi alma: toda la blancura.


Mª del Cármen Názer: 

Su blog http://reparandolazos.blogspot.com.es/                    
Su libro: https://issuu.com/maiteia/docs/gotas_de_jade__m___del_carmen_n__ze



***

TODA LA BLANCURA PARA TI





Para


Mª CARMEN

El reflejo de unas trenzas baila con las ondas.
 Ella se asoma al horizonte como un sauce de oro; 
canta con las golondrinas del devenir...
Recoge los puros sentimientos del nenúfar y los va guardando
 en el manantial de su sonrisa.
Mira pasar los ladridos azules
de la tristeza... Y de sus dedos escapa
un caballo amoroso
que galopa hasta perderse
en los caminos malva.

Con sus ojos suaves
como la dulce madera
abraza al río;
y posa allí
su tierna ilusión de niña.


*